Dos volúmenes que se cruzan para organizar la vivienda en torno a la luz y su relación con el exterior.
Dénia
La vivienda se construye a partir de la superposición de dos bloques perpendiculares, diferenciando de forma clara e independiente las zonas de día y de noche.
Cada volumen responde a una orientación concreta, buscando aprovechar la luz natural a lo largo del día. En la planta baja, las aperturas hacia norte y sur favorecen la iluminación y la ventilación cruzada, mientras la planta superior se desarrolla en dirección este-oeste, creando unas condiciones de luz más adecuadas para los espacios de descanso.



